Historia de a Iglesia
Respondiendo el llamado de Cristo a su
mies, Alberto Rosario, junto a su familia Hna. Vilma I. Pastrana, esposa y sus
hijos Alberto Rosario Jr. y Javier Rosario, celebraron su primer culto el 21 de
diciembre del 1989, donde solo se reunían 4 hermanos. No había ninguna
propiedad, no había permiso de ubicación ni de uso para la Iglesia, no había
dinero, pero había el propósito eterno de Dios, que allí se fundaría una Casa de
Oración, Alabanza y Restauración, que es una forma de definir la obra de
Cristo en Hato Abajo de Arecibo.
Con el Lema: Señor por
tu palabra encerraremos al Mundo en la red de tu Amor comenzó a trabajar en Hato Abajo de Arecibo bajo la
cobertura del Departamento de Misiones Domestica de la IDDPMI.
Los logros alcanzados por esta Iglesia han
sido gracias a Dios. Además los hijos de Pacto han trabajado con fidelidad,
perseverancia y amor en la misión que Dios nos ha dado.
El templo tiene una ubicación estratégica
para poder atender una extensa población y sirve en Arecibo y a pueblos
limítrofes. (Vea mapa localización)
La Iglesia continua restaurando, equipando
un liderato comprometido con el trabajo la excelencia y la fidelidad.
Estamos evidenciando el compromiso de
trabajo que tenemos con el individuo, (especialmente con los niños y los
Jóvenes) la familia, la comunidad, el pueblo, el país y el Mundo. Hemos venido
realizando parte de este trabajo y tenemos las proyecciones para ampliar el
alcance y la efectividad del mismo.
Entre nuestros objetivos esta trabajar,
rogando al Señor de la mies, para que nos dirija a los que son suyos como oro
Jesús en el Getsemani, "por los que me
diste" y que sean reconciliados con nuestro Señor Jesucristo, y logremos
cumplir con la misión, "Alcanzar, Restaurar, Equipar vidas mediante la Red del
Amor de Cristo".
Luego de 17 años de mucho trabajo
pastoral, aportación económica y servicio a la comunidad de Arecibo y pueblos
limítrofes, estamos ubicados en el templo nuevo, que tiene fácil acceso,
estacionamiento y es cómodo.
La Iglesia de Cristo es un agente de
cambio con el fin de restaurar el hombre al plan original cuando Dios lo creo.